Bella, relajada y con una mezcla de sentimientos, Ximena Navarrete desfiló por última vez como Miss Universo reinante una alfombra roja, y fue justamente la del Credicard Hall, en Sao Paulo, Brasil, este 12 de septiembre, antes de entregar su corona a la próxima reina.

La jaliscience vestía un entallado vestido azul, que le resaltaba más que nunca su figura, e iba acompañada de su mamá, quien no podía ocultar la alegría del regreso de su hija a tierras mexicanas.

Aunque de Sao Paulo vuela a Nueva York para cumplir con algunos compromisos de trabajo, Navarrete nos dijo en exclusiva a dónde se irá de vacaciones después del intenso año como Miss Universo. La mamá de Navarrete espera que su reina llegue a Guadalajara para consentirla como se merece.